Rigo Fuentes, todavía dirigente estatal del PRI, inició la gira del adiós, en distintas regiones del estado.

Finalmente, el diputado federal plurinominal rindió buenas cuentas al ganar en su partido la elección de diputados locales y en la última, alcaldías muy importantes como Torreón y Piedras Negras y retener Saltillo.

Rigo Fuentes hizo bien su parte como factor de unidad entre los grupos priistas al momento de elegir candidatos.

Siempre fue montado en caballo de Hacienda , bajo la directriz del líder de la política priísta, el gobernador Riquelme. Con ese trabajo, bastó apuntalar las decisiones y no provocar división, ya tomadas las decisiones sobre los candidatos y los resultados fueron positivos.

Ahora Rigo Fuentes debe tener, por lealtad, una participación efectiva en la cámara de diputados en apoyo a Coahuila y, en particular, al gobernador Riquelme.

Y es que su exjefe Rubén Moreira espera lo mismo de Rigo, pero son momentos de decisión y de hacer política, por el momento, sobre si va la reforma eléctrica como la propone el presidente López Obrador, a través de Morena, o si va, pero con las modificaciones que promueven priistas como Riquelme.

Veremos no solo la actuación de Rigo Fuentes, sino todos los legisladores que se la deben al actual gobernador, no al que ya terminó. Pero finalmente, la lealtad a Coahuila y a sus intereses sociales y económicos.

Rigo hace bien en hacer su gira de despedida, tener el contacto con las bases priistas, que vaya que se van a necesitar en la elección del 23, la madre de todas las batallas; la elección de gobernador del Estado.