Piedras Negras, Coah.- Para la señora Rosa Angélica García, los días 10 de mayo son, desde hace 11 años, un día de lucha y no de fiesta. 

Es ella la otra cara de esta celebración, la que no pide regalos, serenatas o flores, sino únicamente volver a ver a su hijo Jaime César, desaparecido el seis de enero del 2012, en Piedras Negras, Coahuila. 

Los obstáculos han sido muchos, lo mismo que la lucha por saber el paradero de su hijo, a quien un día despidió sin pensar lo que vendría después, lo que su vida cambiaría y la batalla que iniciaría. 

Su sentir, solo una madre que vive la ausencia de un hijo lo puede saber, las noches de incertidumbre y los días que pasan sin ninguna respuesta.

Pese a lo difícil que es vivir sin su hijo, la señora Rosa Angélica no pierde la fe y la esperanza de que esa silla vacía en su comedor vuelva a ser ocupada, de que esos abrazos demuestren el gran amor entre ella y su hijo y de que él vuelva le a decir “mamá”.