El pleito irreconciliable entre Guadiana y Mejía ya atrajo la atención del inquilino de Palacio Nacional.

El propio presidente López Obrador, luego de recibir el reporte objetivo de Mario Delgado, ordenó el apoyo total a Guadiana.

Ya vino Ricardo Monreal, ya lo dijo Claudia Sheinbaum, y faltan Adán Augusto López y Marcelo Ebrard. Todos desconocen a Ricardo Mejía como representante de AMLO y la 4T.

El único candidato real de Morena es Armando Guadiana, dicen los aspirantes a la candidatura presidencial.

En tanto, Ricardo Mejía rechaza la línea de su antiguo jefe, el presidente López Obrador, y asegura que cada vez hay más morenistas que lo apoyan como candidato del PT.

El reflejo del pleito se ve en las encuestas, donde Guadiana y Mejía se disputan el segundo lugar, mientras Manolo Jiménez no detiene su crecimiento y los aventaja por más de diez puntos.

Analogía de carrera. El puntero avanza y no detiene su marcha, mientras el tercero y segundo lugar cada vez se retrasan más, enredados en acusaciones, calificativos y desencuentros.

Se acerca el domingo 4 de junio y, en Morena, hay color amarillo de preocupación en el Estado de México y rojo pichón en Coahuila.

La estrategia de unir a Morena con el PT, o al revés, se desinfla.