En los últimos días se hizo viral la historia del equipo femenil de voleibol de playa de Noruega, y es que las atletas, están en desacuerdo con los diminutos uniformes reglamentados que los estatutos internacionales las hacen usar.
La selección nórdica desafió la normativa que les exige competir en bikini, lo consideran como algo discriminatorio, anticuado, sexista además de incómodo. Y es que, contrario a los equipos varoniles donde los deportistas pueden usar ropa más holgada para ejercer, ellas no tienen el mismo derecho. Incluso pueden ser multadas por usar licras que les permitan jugar cómodamente, a lo que ellas con el equipo de su federación acordaron que no sería problema pagar, sin embargo no ha sido un viaje fácil debido a que, en lugar de cambiar esa simple regla, han preferido aumentar los castigos, orillándolas a portar un uniforme con el que están en desacuerdo.
¿Quién decide el vestuario de las deportistas en los Juegos Olímpicos?
Las federaciones internacionales deciden las normas de vestuario de cada deporte en los Juegos, pero son los comités olímpicos nacionales quienes tienen la última palabra sobre sus deportistas. Muchos países tienen exigencias religiosas y culturales, así que la norma ‘en teoría’ tendría que ser más flexible.

En 1999 la Federación Internacional de Voleibol, estandarizó los uniformes de playa obligando a que las mujeres llevaran bikinis cuya parte inferior no superara los siete centímetros en sus costados, e incluso en aquellos años levantó críticas e inconformidades, por ejemplo, la Comisión del Deporte de Australia en el 2003 se quejó de que esas normativas desviaban la atención desde el rendimiento deportivo de las atletas hacia sus cuerpos, la norma estuvo vigente hasta el año 2012, meses antes del inicio de los Juegos Olímpicos en Londres, la Federación Internacional dio libertad en el vestuario.
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En la competición de Londres, las deportistas siguieron llevando bikini, excepto en aquellos momentos en los que la temperatura era demasiado baja o llovía sobre la capital inglesa, como en un partido entre Estados Unidos y Chequia que se disputó a 14 grados y en el que las jugadoras llevaron camisetas y pantalones largos ajustados. En los Juegos de Río la mayoría de voleibolistas también han optado por el bikini, pero al menos las jugadoras egipcias han tenido la posibilidad de no hacerlo, cosa impensable, según el reglamento, antes de 2012.
Esta modificación del reglamento por parte de la Federación Internacional era un paso necesario para que las deportistas pudieran participar con hiyab, porque, según el artículo 26.1.1 de la Carta Olímpica, corresponde a las federaciones «establecer y aplicar, de acuerdo con el espíritu olímpico, las reglas relativas a la práctica de sus respectivos deportes y velar por su aplicación».

Volvamos un poco atrás en la historia
En la antigua Grecia solo los hombres podían competir en los juegos olímpicos y lo hacían desnudos para así asegurarse de que todos los competidores eran varones. La palabra ‘gimnasio’ tiene su raíz etimológica en la palabra griega ‘gymnos’ que significa desnudo. Incluso en aquel tiempo, se buscaba la comodidad por medio del uso del kynodesme que significa ‘correa de perro’ y si, era una fina correa de cuero que se usaba como sostén.

Otra de las teorías de el porqué los hombres competían desnudos era para que los atletas pudieran mostrar vigor, belleza y estética en el cuerpo humano.
Los tiempos han cambiado
Los juegos Olímpicos eran ‘cosa de hombres’ ya que a las mujeres solo se les permitía asistir a los eventos para apoyar al hombre, pero fue en 1900 cuando las cosas cambiaro y veintidós mujeres hicieron historia al ser las primeras en participar en los segundos Juegos Olímpicos modernos celebrados en Paris y aunque la participación fue extraoficial, ellas abrieron camino para que, 121 años después sea completamente normal para una mujer competir.

La lucha aún no termina
Aunque ahora parece ridícula la idea de que una mujer no pueda participar en los Juegos Olímpicos, y que desde hace siglos que ya no es necesario competir desnudo aún queda mucho qué cambiar, pues muchos deportes implican que sus atletas no estén cómodos para competir y las mujeres atletas están buscando abrirse paso entre los antiguos estatutos para ser pioneras a la era moderna.
Tal es el caso de Sarah Voss la atleta alemana quien hace unos meses participó en el Campeonato Europeo de Gimnasia Artística, y portó un atuendo que cubría sus piernas y brazos. Hata ahora las gimnastas solían cubrirse las piernas durante las competencias internacionalmente únicamente por razones religiosas. Sin embargo Voss decidió hacerlo simplemente por comodidad.
La organización alemana brindó su apoyo a Sarah y aseguró que se oponen a la ‘sexualización en la gimnasia’ y agregó que el tema cobra relevancia para prevenir el abuso sexual en este deporte.

En una publicación en su cuenta de Instagram, Voss dijo que estaba orgullosa de haber actuado con ese atuendo:
“como parte del equipo nacional alemán, también somos un modelo a seguir para muchas atletas más jóvenes. Nos gustaría mostrarles cómo pueden presentarse estéticamente con un estilo diferente de ropa y sin sentirse incómodas”, escribió la atleta.
Voss explicó su decisión de portar un traje que cubría casi todo su cuerpo.
“De pequeña, no veía los trajes de gimnasia ajustados como un gran problema. Pero cuando empezó la pubertad, cuando llegó mi periodo, empecé a sentirme cada vez más incómoda”, afirmó.
Voss también explicó en el medio alemán que todas las gimnastas suelen entrenar con pantalones largos y se pregunta por qué no pueden competir con atuendos similares, para estar más cómodas.

Voss espera que este paso que ha hecho el equipo alemán inspire a otras deportistas que se sienten incómodas con el leotardo que usan de costumbre.
“Ninguna gimnasta nos ha dado a entender que esto es completamente estúpido. Por el contrario, recibí mucho apoyo en las redes sociales. Muchas gimnastas me han escrito para decirme que están contentas por este paso que hemos dado. He demostrado que puedes sentirte bien y lucir de manera muy estética”, dijo a la cadena televisiva.
Voss concluyó invitando a las gimnastas que «se sienten incómodas con los trajes habituales» a que se animen a seguir el ejemplo y porten prendas largas durante las competencias.
El caso de Olivia Breen
La atleta paralímpica Olivia Breen fue señalada por una funcionaria en su natal Inglaterra, luego de que esta le dijera que sus shorts para practicar sprint ‘eran demasiado cortos e inapropiados’. La joven de 24 años detalló en twitter que las las mujeres no deberían sentirse acomplejadas mientras compiten.
En una entrevista con CNN el lunes, Breen dijo que el comentario dolió más al provenir de otra mujer. «No tienes derecho a decir lo que puedo o no puedo usar», dijo Breen, añadiendo que lo hizo público para crear conciencia.

La Federación Inglesa de Atletismo se ha puesto en contacto con ella, y está planeando presentar una queja oficial.
La paralímpica dijo que comentarios como los de la funcionaria del domingo podrían «arruinar la confianza y la autoestima» de las atletas más jóvenes.
«A mí me indignó. Si tuviera 16 años o algo así, se me saltarían las lágrimas», dijo Breen, que cree que los funcionarios deben recibir una mejor orientación sobre el uso de un lenguaje apropiado cuando tratan con los paralímpicos.

¿Porqué se considera sexista?
En las pruebas de “voley playa”, la vestimenta del hombre es la “normal” para ejercer este deporte, pantalón que cubre hasta medio muslo. En cambio la vestimenta de la mujer es un bikini ajustado, más propio para que el publico asistente vaya como “voyeur” a ver los partidos que interesados en lo que es este deporte en si mismo. Usar el método de ‘enseñar piel’ para así ganar audiencia en el deporte, es sexista, porque la difusión del deporte no debería basarse en la apariencia de las mujeres, porque son atletas, no un objeto de venta. Y esto no solo sucede en los Juegos Olímpicos sino en casi todas las disciplinas deportivas.


En las mismas disciplinas deportivas las diferencias de uniformes son abismales, y el uso de bikini no representa una ventaja competitiva frente a una licra más completa que se les permite solo a los varones. La cuestión está en el aire ¿Qué tiene que pasar para que la reglamentaria cambie? porque incluso, en el caso del equipo de Noruega en voleibol, la fanaticada mostró su total apoyo al equipo femenil y su decisión de portar uniformes distintos, su federación y su gobierno contemplan llegar hasta las últimas consecuencias para que sus atletas se sienten cómodas al competir.
«Hemos perdido a jugadoras por el bikini»
Lejos de ser un capricho, la Federación Noruega esgrime motivos inapelables para cambiar esa normativa. «Hemos perdido jugadoras por culpa de la vestimenta.
Las jugadoras me dicen que no se sienten a gusto, que se sienten desnudas y observadas. Este es un deporte con mucho movimiento y el bikini entorpece«, narra el entrenador, que añade: «También supone un problema en relación con la menstruación, por no hablar de la religión«.
El apoyo de las federaciones hacia sus atletas es fundamental para lograr el cambio, y es que finalmente son ellas quienes en una competencia deben portar un atuendo que las haga sentir cómodas, seguras y libres para ejercer su profesión. Los tiempos están cambiando y la nueva generación de atletas necesita reglas innovadoras que sean congruentes con el deporte en general.








