Después de 18 días de que se abriera el registro, hoy niñas, niños y adolescentes de 12 a 17 años con comorbilidades y adolescentes embarazadas, serán vacunados contra el covid-19 con el biológico de Pfizer. 

Estar vacunado ha demostrado que evita complicaciones derivadas del contagio o incluso la muerte, sin embargo, esta jornada de vacunación llega en medio de una discusión en favor y en contra de vacunar menores, porque aún hay gran cantidad de adultos –de diferentes rangos de edad–, que no tienen ni siquiera una dosis de alguna vacuna.

Es cierto, la vacuna es un derecho universal y todos los mexicanos debemos tener acceso a ella, pero también es cierto que van en orden, empezaron con los más vulnerables, los mayores de 60 años y así sucesivamente, no significa que los demás no importen, en algún momento les llegaría su turno a los jóvenes y niños. En lo personal, no estoy a favor de tramitar un amparo para poder vacunar a un menor sano, y me han cuestionado ¿Pero tú tienes hijos, no buscarías una vacuna? No por el  momento; se ha observado que el riesgo de covid grave –hospitalización, entubación y muerte–, solo es real en personas con sistemas de defensas bajas a causa de otros males; mis hijos tienen su cartilla completa de vacunación, comen bien, duermen bien, hacen actividad física y son niños sanos, esperaremos a que llegue su turno.  

Ahora, el tema de jóvenes que tienen alguna comorbilidad es distinto, ellos de por sí ya presentan un riesgo en su día a día,  y siempre que se busque salvar o proteger la vida de un menor vulnerable, será una buena noticia, se tardaron… sí, ya pasaron 10 meses de que se iniciaron las jornadas de vacunación, pero al final del día llegó. Lo preocupante no solo es la vacuna, sino que el universo total de jóvenes mexicanos que presentan alguna comorbilidad llega a casi 1 millón 500 mil menores, lo he comentado, la pandemia nos “agarró enfermos”. 

México ocupa el primer lugar en obesidad infantil, 73 de cada mil partos es de mujeres menores de 18 años, jóvenes con cartillas incompletas de vacunación que derivaron en enfermedades, padecimientos crónicos que pocas veces tienen el tratamiento ideal por falta de recursos… y así podríamos seguir. 

Así que muy bien por esta jornada de vacunación que arranca hoy, nos brinda una esperanza más de disminuir hospitalizaciones, evitar que nuestros adolescentes enfermen más y da un poco de paz a sus padres preocupados por un virus que pareciera tener como objetivo atacar la vulnerabilidad de las personas, sin importar su edad. Solo esperemos no vayan personas con expedientes médicos falsos de sus hijos para obtener una dosis cuando no les corresponde.

¡Hasta la próxima!