Es veloz en sus respuestas, se muere con sus ideas, vertiginoso y contundente en sus análisis y te advierte: “A mí pregúntame lo que sea, me vale madre que me digan lo que me digan los corruptos de Morena”.

Es Alejandro, “Alito”, Moreno.

“Me han correteado, denunciado por aquí y por allá y aquí sigo, con mi PRI que, desde Coahuila, resurge y demuestra que vamos a resurgir a todo el país ahora en la elección que viene”.

RCG Media lo entrevistó en exclusiva, cámaras y micrófonos, celulares para redes sociales, todo listo, y llegó a la oficina, convertida en set de grabación.

Flanqueado por don Carlos Robles Loustaunau, “Alito” aclara: “Díganme ‘Alito’; a mí sí me gusta que me digan así, no como el tal Andy, al que le pusimos una arrastrada en Durango y en Veracruz y se la vamos a poner en Coahuila.

Y agrega: “Y cómo no, sí Coahuila es ejemplo nacional de resultados en seguridad, salud, educación. Aquí no es Sinaloa, Michoacán, Tamaulipas o Veracruz, donde hay gobernadores corruptos, narcogobernadores morenistas”.

“Aquí Manolo Jiménez trabaja en territorio, le cumple a los ciudadanos y por eso es ejemplo nacional de lo que se debe hacer, porque debo reconocer que lo dejamos de hacer y por eso perdimos”, agregó.

Con estilo bravo arremete otra vez: “Pero desde aquí, ahora el 7 de junio, el PRI enviará el mensaje a todo el país de que estamos vivos, trabajando y de regreso”.

“Me ha tocado escuchar, desde hace mucho tiempo, que estamos acabados y mira, aquí seguimos y para adelante”, mencionó.

Alejandro Moreno, con su camisa blanca y sus iniciales color rojo (“Alito”) que le cruzan el pecho, afirma que Morena está acabado y en muy corto tiempo.

López Obrador es el peor presidente que hemos tenido, corrupto y mentiroso.

Llevó al país a la peor crisis de inseguridad, con la peor relación comercial con Estados Unidos y con realidades como la de los gobernadores, como Rubén Rocha, que están hasta las manitas metidos en el narco.

Con una robadera que no tiene comparación y la impunidad hacia sus políticos que no estaban preparados para gobernar.

Y remata: “Hoy el PRI está más vivo que nunca y resurge desde Coahuila”.