Nueva York.- En una sesión cargada de tensión y bajo un despliegue de seguridad sin precedentes, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, comparecieron este lunes ante el Tribunal de la Corte para el Distrito Sur de Nueva York. Durante la audiencia, según reportó la cadena BBC, se les leyó formalmente la lista de cargos que los señala como piezas centrales de una red de narcotráfico y corrupción que operó durante más de un cuarto de siglo.

La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, conocida por su historial de casos complejos y procesos agresivos, presentó una acusación actualizada que no solo ratifica los cargos contra Maduro, sino que implica directamente a la «Primera Combatiente» en crímenes violentos y sobornos.

Nicolás Maduro enfrenta cuatro cargos federales que podrían mantenerlo en prisión el resto de su vida:

  • Conspiración de narcoterrorismo.
  • Conspiración para la importación de cocaína a gran escala hacia los Estados Unidos.
  • Posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos.
  • Conspiración para poseer armamento pesado.

El Departamento de Justicia alega que Maduro y su cúpula abusaron de su posición de confianza para corromper las instituciones del Estado y convertirlas en una plataforma logística para el envío de toneladas de droga.

El expediente contra Cilia Flores: Secuestro y asesinatos
La acusación sustitutiva desclasificada este sábado añade detalles escalofriantes sobre el papel de Cilia Flores. La fiscalía sostiene que la esposa del mandatario:

  • Ordenó secuestros y asesinatos para proteger los intereses de la organización criminal.
  • Aceptó sobornos en 2007 para concertar reuniones de alto nivel entre capos del narcotráfico y el director de la Oficina Nacional Antidrogas (ONA) de Venezuela.

Nexos con el Cártel de Sinaloa y el Tren de Aragua
El expediente revela una red de colaboración trasnacional donde el Estado venezolano habría ofrecido protección policial y apoyo logístico a organizaciones criminales como el Cártel de Sinaloa (México) y el Tren de Aragua.

Entre las pruebas presentadas destacan:

  • La venta de pasaportes diplomáticos a narcotraficantes conocidos para facilitar su movilidad internacional.
  • El uso de vuelos con cobertura diplomática para trasladar físicamente millones de dólares en ganancias desde México hacia territorio venezolano.

A las afueras del juzgado Daniel Patrick Moynihan, en el bajo Manhattan, la escena reflejó la profunda polarización que genera el caso

Decenas de manifestantes con pancartas de «Liberen al presidente Maduro» exigieron la salida inmediata del líder, calificando el proceso como un secuestro político, mientras que un grupo numeroso celebró la detención y elogió las acciones de la administración de Donald Trump, señalando este día como el inicio de la justicia para Venezuela.

La fiscalía ha solicitado que ambos acusados permanezcan bajo custodia sin derecho a fianza, argumentando un riesgo extremo de fuga dado el alcance de sus contactos internacionales.