Michoacán.- La mañana de este martes 5 de mayo de 2026, la búsqueda de entradas para el concierto de Marco Antonio Solís, «El Buki», casi termina en tragedia. Una mujer dejó a su hijo de tres años encerrado en un Hyundai gris oscuro, con los cristales totalmente cerrados, a espaldas del Estadio Morelos.
Ciudadanos detectaron al menor llorando y empapado en sudor. De inmediato, alertaron a elementos de Seguridad Vial de la Guardia Civil.
Bajo las órdenes del coordinador Luis Roberto Rosiles Soberanis, los oficiales lograron abrir el vehículo y pusieron a salvo al niño, quien presentaba signos de deshidratación.
El Servicio Meteorológico Nacional reportó para Michoacán temperaturas de entre 40 y 45 °C. Dentro de un auto cerrado, estas cifras pueden duplicarse en cuestión de minutos.
Tras localizar a la madre en la fila de la taquilla, las autoridades le llamaron la atención para que tomara conciencia del riesgo mortal al que expuso al menor.







