Estados Unidos.- Migrantes mexicanos recluidos en el centro de detención conocido como “Alcatraz de los Caimanes”, en Florida, reportaron problemas de higiene, alimentación y malos tratos. Las denuncias surgieron tras la orden de una jueza estadounidense que instruyó el cierre del sitio en un plazo de 60 días debido a su ubicación en una zona pantanosa de los Everglades. Actualmente, en esas instalaciones permanecen 78 mexicanos, aunque se estima que 118 han pasado por el lugar en los últimos meses.
Situaciones similares se han registrado en otros centros de detención migratoria en Estados Unidos, donde los connacionales han señalado bajas temperaturas, retrasos en los procesos, sobrepoblación, falta de higiene, limitaciones médicas y deficiencias en el trato por parte del personal. En respuesta, los consulados mexicanos han brindado apoyo a los afectados mediante asesoría legal, entrega de ropa y artículos de aseo, además de ofrecer asistencia en procesos de repatriación.
El contexto migratorio refleja un escenario más amplio: desde el 20 de enero, cuando Donald Trump regresó a la presidencia de Estados Unidos, 1,641 mexicanos han sido detenidos en redadas y 82,049 retornaron a su país. Con fuertes presiones del gobierno estadounidense, México ha intensificado medidas de control en su frontera sur, lo que ha reducido en 91% los cruces irregulares, alcanzando los niveles más bajos en cinco décadas.







