Ciudad de México.- En un esfuerzo conjunto, el Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura (Inapesca), la Secretaría de Hacienda y Organismos e Instituciones Internacionales de Desarrollo (OIIDS) han anunciado el inicio de un estudio técnico en el Caribe mexicano, destinado a explorar el uso sustentable del sargazo. La iniciativa cuenta con el respaldo del buque de investigación pesquera «Jorge Carranza Fraser», equipado con avanzadas tecnologías para llevar a cabo esta tarea.
Este acuerdo surge como respuesta al crecimiento exponencial del sargazo, una macroalga invasiva que ha transformado el aspecto del Caribe mexicano debido al cambio climático. La Secretaría de Agricultura de México destaca la necesidad de aprovechar y reutilizar las miles de toneladas de esta alga, buscando no solo mitigar su impacto ambiental, sino también generar beneficios para la comunidad pesquera local.
El compromiso no se limita a nivel nacional, ya que instancias internacionales, entre ellas el Banco Interamericano de Desarrollo, han suscrito este documento, evidenciando el interés global en abordar este fenómeno. Se espera que la colaboración internacional aporte recursos y conocimientos para maximizar la eficacia del estudio.
El buque científico «Jorge Carranza Fraser» desempeñará un papel crucial en la investigación, ya que cuenta con un laboratorio de biología especializado. En este espacio, se identificarán y analizarán los organismos recolectados mediante diversas técnicas, como redes de arrastre, maquinillas calamareras, trampas y palangre. Este enfoque integral permitirá comprender mejor el ecosistema afectado por el sargazo y determinar estrategias para su aprovechamiento sostenible.
Aunque el sargazo ha alterado el paisaje del Caribe, los científicos reconocen que ha creado hábitats propicios para diversas especies marinas. Tortugas, camarones y cangrejos encuentran en esta alga invasiva no solo alimento, sino también sombra y refugio. El estudio pretende equilibrar la coexistencia entre el sargazo y la biodiversidad marina, ofreciendo soluciones que beneficien tanto al ecosistema como a las comunidades locales dependientes de la pesca.







