Saltillo.- Desde el rezo a la imagen postrada en el altar de la catedral de Saltillo para que todo el año haya salud, dinero y trabajo, hasta el disfrute de la mayor fiesta en la ciudad, es la del Santo Cristo de la capilla.
El perímetro de la majestuosa catedral, repleto de comercios, pero también de fieles, de esas personas que mantienen la fe íntegra desde hace décadas ya acuden a venerar a la imagen que les da aliento y fortaleza para persistir un año más.

Es una fiesta 100 por ciento saltillense, el seis de agosto es tradición en los ciudadanos que nacieron en la bendita capital del estado, esos que siguen paso a paso sus costumbres, una de ellas y de las principales, acudir al primer cuadro desde temprana hora a rezar, pero también a degustar los antojitos mexicanos y alguna que otra garnacha.
Jóvenes y adultos de todas las edades asisten a la gran fiesta, donde 460 comerciantes instalan sus puestos en las calles aledañas a la capilla donde la imagen más venerada por los saltillenses católicos permanece gran parte del año, antes de ser descendida para instalarla en la catedral.







