El fin de semana se reportó el primer deceso relacionado con consumo de la bebida alcohólica energizante en México. Valeria de 13 años, originaria de Villa Unión murió tras combinar la bebida con medicamento. Familiares indicaron que tenía padecimientos crónicos.
“Ya estás con papá Dios nuestra bebita Valeria, no es un adiós, es un hasta pronto, Dios brinde resignación a mis tíos, dejen que sus recuerdos inunden sus mentes, traigan calidez a sus corazones y les guíen hacia adelante”.
Este fue el sentido mensaje de un familiar de la menor de 13 años, originaria de Villa Unión, para dar a conocer, a través de sus redes sociales, a familiares y amigos del fallecimiento de Valeria.
Trascendió que el pasado domingo, la joven se intoxicó con bebidas energizantes, alcohol y medicamento, por lo que fue trasladada a Piedras Negras a una clínica particular.
En un principio los médicos de la clínica particular, ubicada en la zona centro de Piedras Negras, la reportaron como estable, sin embargo, este miércoles perdió la vida.
Algunos amigos y conocidos de la familia les dieron el pésame y afirmaron que los servicios funerarios serían en Villa Unión.
También, se reveló que la menor padecía varias enfermedades, como Hepatitis A y problemas en el corazón, aunque se desconoce la causa real de su fallecimiento.

LA ADVERTENCIA
En 2019, año en el que México se posicionó como el segundo consumidor a nivel mundial, un joven habitante de Ecatepec de sólo 16 años se cayó de una azotea y estuvo a punto de morir, había tomado Four Loko un par de horas antes.
Desde 2010, cuando la bebida alcohólica comenzó a tener fama entre los universitarios de Estados Unidos, la Food and Drug Administration (FDA) externó su preocupación por los componentes químicos. Desde ese entonces, se le denominó “cocaína líquida” por su alto contenido de azúcar, el nivel de adicción que puede provocar y su porcentaje de alcohol, que es el máximo permitido [12%].
Funcionarios de salud de la Universidad de Havard enviaron una carta a sus alumnos donde les recomendaban no beber Four Loko, ya que una lata de 23.5 onzas contiene el equivalente a seis porciones estándar de alcohol y cinco tazas de café.
“A menudo, lo estimulantes enmascaran los efectos depresivos del alcohol, lo que permite a las persona consumir aún más alcohol y, por lo tanto, retrasar los sentimientos de embriaguez”, escribió en una carta el director de los servicios médicos de Harvard, David S. Rosenthal.
La bebida se reformuló como una bebida alcohólica, pero sigue siendo motivo de alerta entre las entidades gubernamentales estadounidenses.

EN MÉXICO NO PASA NADA
También en 2019, la Cofepris realizó una verificación sanitaria a establecimientos que comercializan bebidas alcohólicas y como resultado del análisis a los lotes L19338354 y L1751338 a algunas de las presentaciones de Four Loko se detectó furfural en cantidades fuera de la Norma Oficial Mexicana NOM-142-SSA1/SCFI-2014.
“El Furfural es un metabolito del etanol que en cantidades elevadas en bebidas alcohólicas puede generar alguno de los siguientes síntomas: dolor de cabeza, náuseas, diarreas, dolor abdominal y malestar en general”, indicó la Cofepris en un comunicado derivado de la inspección.
El mismo organismo, al realizar un recorrido de vigilancia sanitaria en los establecimientos que maquilan Four Loko en la Ciudad de México, encontró que se utiliza alcohol etílico para la producción de esta bebida, sin que se manifestara en sus etiquetas.
En ese momento, Roberto Lee, el empresario que trajo la bebida a México aseguró que todo se trataba de una campaña de desprestigio hacia la marca que empezó importando en el 2012.
“(El Four Loko) lo hacemos en cualquier otro país, con total apego a la autoridad, demostramos que tenemos todos los estándares de calidad necesarios”, declaró Roberto Lee a Business Insider.
En septiembre del 2018 la Profeco publicó los resultados del análisis realizado a diferentes bebidas alcóholicas preparadas, entre ellas el Four Loko. En el estudio encontraron que el lote estudiado contenía 0.9 % menos del alcohol declarado en su variante “Gold”.
En México, han habido diversos intentos por restringir su venta, como la propuesta por la diputada María Victoria Mercado Sánchez, quien en 2017 propuso una iniciativa de ley que no trascendió.







