Saltillo.- Con mucha fortuna corrió un ebrio conductor, pues al avanzar a exceso de velocidad terminó ignorando una ligera curva y avanzó derecho hasta subir al camellón y estrellarse con una viga metálica de contención que quedó incrustada en la carrocería de su auto.

Alrededor de las 2:15 de la mañana, Erick N, quien se hallaba en completo estado de ebriedad, conducía por el bulevar Venustiano Carranza en un Volkswagen Jetta, el cual iba de sur a norte a una velocidad desmedida, accidentándose al llegar al Distribuidor Vial «Venustiano Carranza».

El responsable avanzó derecho y no tomó a tiempo la curva a la altura de la colonia Virreyes, saltando el cordón cuneta para luego estrellarse contra la viga que acabó atravesando por la parte delantera derecha, logrando detener la marcha del coche que quedó incrustado.

Las autoridades de Tránsito Municipal acudieron a tiempo para evitar que Erick pudiera darse a la fuga, llevándolo detenido para ser dictaminado por un agente del Ministerio Público de Asuntos Viales al presentar aliento alcohólico, mientras que su auto fue remolcado por una grúa hasta un corralón.