Ramos Arizpe.- Para lograr una rehabilitación plena de los pacientes que quieren salir del mundo de las drogas, es de vital importancia el apoyo familiar, para que el enfermo no se sienta solo y sienta el respaldo de alguien, ya sean los padres, hermanos o amigos, para lograr avances significativos en el tratamiento que están recibiendo.

Miguel Sarabia, coordinador del Centro de Rehabilitación Esperanza y Nueva Vida ubicado en Ramos Arizpe, señaló que hay ocasiones en que los usuarios del centro llegan por su propia cuenta para recibir atención, pero, una vez que los familiares saben de su internamiento, se comunican para conocer el estado de salud del paciente y en que pueden apoyar para su rehabilitación.

Añadió, que como parte de las actividades, se cuenta con un taller de panadería, en el que los internos aprenden este oficio que les sirve como experiencia laboral al momento de dejar el centro una vez cumplido el tiempo de la rehabilitación.