Las últimas horas se han hecho virales imágenes donde personas se pegan tenedores luego de recibir la vacuna contra COVID y aseguran que el tenedor se queda “pegado”, lo que ha aumentado las teorías de que se implantan imanes.
Este hecho se suma a una de las muchas teorías sobre el contenido de la vacuna, desde chips de control, armas biológicas, modificación del ADN o hasta que provocan la muerte. Lo cierto es que algunas vacunas sí contienen algunos metales pero aguarda ahí, estos metales ya se encuentran naturalmente en el cuerpo humano, pero no los suficientes para que un tenedor se quede pegado a tu piel y mucho menos las vacunas contienen metales en esa escala.
Las vacunas están compuestas principalmente por el ARN mensajero, vectores virales, virus atenuados, y otros materiales biológicos.
¿Entonces?
Hay una explicación simple acerca del fenómeno documentado en internet y que ha disparado las teorías de conspiración y noticias falsas.
Para poder comprobar cómo el tenedor se queda pegado a cualquier brazo, se haya recibido o no la inmunización, se necesita un tenedor y agua.
Tras mojarse las yemas de los dedos y frotarlas en su brazo fuertemente, hay que colocar el tenedor pegado al brazo, el cual permanecerá ahí por algunos segundos, pero no por efecto de la vacuna.
Las vacunas son seguras y eficaces contra el COVID-19, además que representan la mayor esperanza para vencer de manera definitiva a la pandemia.







