“Pues, estamos viendo qué le compramos a Lucía con el aguinaldo, si el IPhone, o si se lo juntamos para hacerle sus 15 años” …
Esto fue parte de una conversación entre dos mujeres que alcancé a escuchar, luego de haber pasado de largo tras hacer algo de despensa en un centro comercial de la ciudad de Saltillo, Coahuila.
Tengo la certeza de que, así como ellas, muchas personas ya están pensando a qué destinar este recurso, producto de un derecho laboral del cual gozan los trabajadores formales en México y que está asentado en el artículo 87 de la Ley Federal del Trabajo: los patrones deben otorgar a sus trabajadores una gratificación anual por sus servicios.
Mi recomendación, y la de muchos economistas, es que usted planee y razone sus gastos, y no ceda a la tentación de hacer compras banales o compulsivas, derivadas de una repentina emoción.
Hay quienes lo utilizan para saldar cuentas, o para enfrentar la cuesta de enero y su escalada de impuestos a cubrir.
Otros hacen “cochinito” para futuras vacaciones, o lo destinan a colegiaturas.
Si bien darse un gustito no está mal, le sugiero que tenga contención. Expertos en finanzas sugieren distribuirlo de la siguiente manera: 30 por ciento, al ahorro; 30 por ciento, al pago de deudas (es conveniente); 20 por ciento, a cuestiones del hogar como la adquisición de muebles, reparaciones o remodelaciones; 10 por ciento, a compras personales; y 10 por ciento, a la diversión (se incluyen viajes, salidas al cine, ir al spa, o cenar en un buen restaurante).
ALGUNAS ALTERNATIVAS
*Realizar una revisión médica; la salud es básica para realizar y cumplir los propósitos de 2024.
*Crear un fondo de emergencia, inversión o ahorro para multiplicar su dinero, solventar contingencias como robos, siniestros o accidentes, o incluso enviarlo a las aportaciones voluntarias del Afore, o bien, para emprender un negocio.
*Comprar un seguro de vida, gastos médicos mayores, de hogar o automóvil.
*Adquirir buena ropa y/o calzado para usted y su familia.
*Viajar, aunque sea a un sitio cercano: alejarse de la rutina y tener experiencias nuevas retroalimenta a los seres humanos.
*Invertir en mejorar el grado académico (estudiar maestría, doctorado o algún diplomado para adquirir habilidades que se traduzcan en mayor competitividad laboral) o el desarrollo humano.
*Reparar o mejorar la infraestructura de la casa: cuarteaduras, impermeabilizantes, pintura de paredes, reparación o reposición de tuberías, etcétera.
Aquella madre de familia a la que escuché en el centro comercial no tiene claro en qué gastará su aguinaldo; ojalá que no destine el 100 por ciento a la diversión, sino que asigne a ello sólo un porcentaje y que el resto lo proporcione a la atención o resolución de otras necesidades del día a día.
A SABER:
*El aguinaldo debe ser pagado antes del 20 de diciembre de cada año, y equivale al menos a 15 días de salario con base en la cantidad total de salarios percibidos durante el año calendario anterior.
*Tienen derecho a recibirlo trabajadores de base, confianza, planta, sindicalizados, por obra o tiempo determinado, eventuales, comisionistas, agentes de comercio, de seguro, vendedores y otros semejantes que se rijan por la Ley Federal del Trabajo.
*En ciertas ocasiones los empleadores optan -bajo acuerdo con sus empleados- emitirlo en dos partes, la primera mitad antes del 20 de diciembre, y la segunda, antes del 20 de enero del año siguiente.
*Su falta de pago constituye una violación a la Ley Federal del Trabajo, y los empleadores pueden enfrentar sanciones y altas multas por no cumplir con esta obligación.
*Si así ocurriere, usted puede buscar asesoría y representación ante la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo, al número 8007172942, o en el correo electrónico orientacionprofedet@stps.gob.mx.






