México.- En una de las respuestas más contundentes en lo que va de su administración, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo marcó una línea de fuego diplomática frente a su homólogo estadounidense, Donald Trump. Luego de que el mandatario republicano celebrara la intervención militar de 1846-1848 como una “victoria heroica”, Sheinbaum rechazó cualquier paralelismo con el pasado y llamó a la defensa irrestricta de la soberanía nacional.

Durante su conferencia matutina de este martes, la mandataria fue cuestionada sobre el polémico mensaje emitido por la Casa Blanca, en el que se enaltecía el despojo de más de la mitad del territorio mexicano.

Con una frase breve pero cargada de simbolismo histórico, la presidenta Sheinbaum buscó desmarcarse de la figura del general Antonio López de Santa Anna, quien en 1848 firmó la cesión de los territorios tras la derrota militar de México.

“Ya saben cuál es mi opinión. No somos Santa Anna, hay que defender la soberanía”, sentenció la jefa del Ejecutivo Federal.

Este pronunciamiento ocurre en un momento de alta sensibilidad, ya que Trump ha dejado abierta la posibilidad de realizar ataques unilaterales en suelo mexicano bajo el argumento de combatir a los cárteles del narcotráfico, lo que para el Gobierno de México representaría una violación al derecho internacional similar a la del siglo XIX.

La conmemoración que encendió la chispa
El pasado lunes, Donald Trump rompió con décadas de diplomacia tradicional al conmemorar el 178 aniversario del Tratado de Guadalupe-Hidalgo (firmado el 2 de febrero de 1848). Mientras los gobiernos anteriores solían ignorar o manejar con discreción esta fecha para no herir susceptibilidades en México, Trump la utilizó como estandarte de su política de «poderío» y seguridad fronteriza.