Ucrania.-  En medio de la peor ola de frío en décadas, con temperaturas que se desploman por debajo de los 20 grados bajo cero, el Kremlin ha puesto fin a la tregua energética propuesta por Estados Unidos. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, denunció este martes un bombardeo masivo y «deliberado» que ha dejado a miles de familias sin calefacción ni electricidad, justo antes de una nueva ronda de negociaciones de paz.

El ataque, que empleó una combinación sin precedentes de misiles balísticos y drones, ha golpeado el corazón de la infraestructura térmica en las ciudades más pobladas, sumiendo a distritos enteros en una emergencia humanitaria.

Zelenski recriminó que Rusia utilizó la pausa en los bombardeos —propuesta el pasado jueves por el presidente de EE. UU., Donald Trump— como una estratagema para acumular armamento y atacar con mayor ferocidad.

«Moscú elige el terror y la escalada. Aprovecharon la tregua para acumular misiles y atacar el sistema energético en el pico del frío», señaló el mandatario, quien reiteró que solo la «máxima presión» internacional detendrá la agresión.

Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia confirmó que el ataque marca el final de su compromiso de suspensión de bombardeos, el cual, según el Kremlin, solo se había pactado hasta el domingo pasado.

El bombardeo alcanzó centrales termoeléctricas críticas en Kiev, Járkov y Dnipró. Las consecuencias para la población civil son inmediatas y graves debido al clima gélido:

 El alcalde Vitali Klichkó informó que 1,170 edificios de varias plantas se encuentran sin calefacción en los distritos de Dárnitsia y Dniprovski. Cerca de 50 localidades perdieron totalmente el suministro eléctrico.

Pese a la intensidad del ataque, las defensas ucranianas lograron neutralizar una parte importante de la ofensiva, aunque Zelenski insistió en que el inventario actual es insuficiente ante el uso de misiles balísticos.