Saltillo.- El Obispo de la Diócesis de Saltillo, Hilario González, lamentó lo ocurrido en Guanajuato cuando un grupo de peregrinos saltillenses fueron detenidos en un retén falso.
Manifestó que, pese a la situación de inseguridad, este tipo de viajes y peregrinaciones no se pueden detener.
La vida tiene que continuar, hay que poner los medios, tomar precauciones obviamente y ponernos en las manos de Dios, dentro de lo malo no pasó nada malo y ahí reconocer al Padre que salió a dar la cara, pero otras personas han sufrido y siguen sufriendo en otras partes, redoblar la oración por la justicia, la reconciliación para la paz, darnos cuenta que todas las instituciones tenemos que contribuir.

Monseñor Hilario, manifestó que ahora más que nunca se tiene que continuar con el trabajo para que Dios toque el corazón de los que hacen daño, pero también para que los gobiernos hagan lo que les corresponde.
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Gracias a Dios dentro de lo malo no pasó nada malo, pero me uno a la reflexión que hacia el padre David, a eso fuimos a pedirle paz a la Virgen y pedir este ambiente de protección, de bondad para nuestro país y todavía hay para no bajar los brazos y no les fue tan mal para confiar en el señor que nos acompaña y parte de la campaña de oración es la conversión de los que hacen estas cosas.







