Ciudad de México.- La economía mexicana inició el año con señales de fragilidad tras registrar una caída trimestral de 0.8 por ciento en el primer trimestre, según el análisis de BBVA México. Este desempeño, inferior a lo anticipado, complica las perspectivas de crecimiento planteadas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para el cierre de 2026, al evidenciar un entorno económico más limitado de lo previsto.

Durante la presentación de resultados del banco, el economista en jefe, Carlos Serrano, advirtió que con los datos observados en los primeros meses del año, luce difícil alcanzar una expansión cercana al 2 por ciento. Señaló que este escenario también pone en riesgo la meta de un déficit ampliado de 4.1 por ciento, ya que dicho cálculo se sustentaba en una expectativa de crecimiento económico que ahora parece poco probable. Aun así, consideró que existe la posibilidad de una recuperación gradual en el resto del año.

Por su parte, el director general de BBVA México, Eduardo Osuna, sostuvo que mantienen su previsión de crecimiento de 1.8 por ciento, aunque con riesgos a la baja. Subrayó que para lograr ese objetivo será fundamental acelerar la ejecución de proyectos estratégicos del Plan México, especialmente en infraestructura energética y logística, además de generar mayor certidumbre para los inversionistas. Indicó que la falta de inversión, influida por la incertidumbre en torno al T-MEC y cambios internos como los del Poder Judicial, sigue siendo el principal obstáculo para el crecimiento económico del país.