Saltillo.- Ser escuchado y poder verbalizar los problemas que presenta la gente, es de vital importancia para quitar la tentación de arrebatarse la vida, así lo afirmó el obispo de la Diócesis de Saltillo.

Monseñor, Hilario González García, lamentó los hechos acontecidos el pasado fin de semana, en que al menos tres personas se suicidaron.

Llamó a la comunidad católica a ser empática con la gente, tener oídos abiertos para quien lo necesite.