Perú.- La presidenta de Perú, Dina Boluarte, reabrió el debate sobre la pena de muerte tras el brutal asesinato de una niña de 12 años en Lima, cuyo cuerpo fue hallado el domingo en la casa del presunto agresor. La mandataria conservadora, conocida por su postura de mano dura contra la delincuencia, afirmó que es necesario discutir medidas drásticas como la pena capital para quienes cometan crímenes contra menores. Este castigo fue abolido en 1979 y actualmente no está contemplado en la Constitución peruana.

Durante una ceremonia ante la Fuerza Aérea, Boluarte expresó su indignación y enfatizó que los niños y niñas son «lo más sagrado e intocable» para las familias peruanas. Pese a su postura, cualquier intento de reinstaurar la pena de muerte enfrentaría desafíos legales, incluyendo la necesidad de una reforma constitucional y la posible contravención de acuerdos internacionales de derechos humanos. Desde 1995, al menos ocho propuestas similares han sido rechazadas por el Congreso peruano.

En Perú, la legislación actual impone cadena perpetua para los agresores de menores de 14 años, pero el caso ha reavivado el descontento social frente a la reincidencia de estos delitos. Según el Instituto Nacional Penitenciario, más de 8,400 personas cumplen condena por abuso sexual a menores, lo que evidencia la magnitud del problema y el debate ético en torno a las posibles soluciones.