Usted puede escuchar al gobierno de las ocurrencias en la mañanera. Nuestro presidente se ajustó a la no intervención de los pueblos en el caso del desorden en Cuba, pero acusó a Estados Unidos de mover los hilos del descontento hacia el comunismo.
Con respeto a la investidura presidencial, le pido a López Obrador, que se mude a Cuba, como cualquier mortal , para que vea lo que se siente.
Para que sienta lo que es vivir sin libertad, bajo el autoritarismo de la política de Castro, ya caduca y castrante.
Con una semanita tendría nuestro presidente para entender, que la ausencia de libertad conlleva inconformidad y se traduce en pobreza extrema.
Con esto, no le pido que intervenga y exija al gobierno cubano reiniciar la apertura comercial que inició Barak Obama, congeló el loco Trump y ahora pretende ajustar Joe Biden.
Sólo le pido una posición más justa de un gobierno responsable. No es pedir mucho.
Lo que sí creo que es pedir mucho, es esa semana de vivir como ciudadanos en Cuba, no como vacacionista, y menos como funcionario público.
Vivir y sentir la falta de libertad, alimentos y un proyecto de vida que responda al esfuerzo y a la preparación.
Eso es frustrante y denigra la naturaleza del ser humano, más de la clase media tachada de “aspiracionista” como pecado mortal.






