España.- El Santiago Bernabéu se tiñó de blanco una vez más en la cumbre del fútbol español. El Real Madrid se impuso 2-1 al FC Barcelona en un vibrante Clásico, sumando tres puntos vitales que le permiten ampliar a cinco la diferencia sobre su eterno rival en la lucha por el título de liga.
La escuadra dirigida por Xabi Alonso, que partía como favorita dadas las bajas del equipo culé y su gran momento, cumplió con las expectativas, aprovechando la contundencia de sus estrellas.
El buen inicio del equipo merengue tuvo una recompensa temprana. La estrella francesa Kylian Mbappé capitalizó la mala marcación de la defensa blaugrana para plantarse frente al portero polaco Wojciech Szczesny y definir con maestría, desatando la euforia en el estadio al minuto 22.
Sin embargo, el exceso de confianza local fue aprovechado por el Barcelona. Con una presión alta, los culés recuperaron el balón y encontraron el empate en los pies de Fermín López al minuto 38.
La celebración del empate duró poco. El Real Madrid reaccionó de inmediato, y Jude Bellingham se encontró con un balón y el arco prácticamente vacío al minuto 43 para recuperar la ventaja justo antes del descanso (2-1).
Tras un primer tiempo electrizante, el Barcelona regresó con una actitud renovada en la segunda mitad, buscando la igualdad. No obstante, todos sus esfuerzos fueron estériles.
El marcador pudo haberse ampliado a favor del Madrid, pero el portero Wojciech Szczesny se erigió como la figura de los catalanes al detener un penalti cobrado por Mbappé, evitando que la ventaja se incrementara.
El Real Madrid se lleva una victoria de gran valor emocional y estratégico, consolidándose en la cima de la tabla y regalando una gran jornada a su afición en casa.







