Saltillo.- Luego de tres años sin puestos dónde comprar comida y toda clase de artículos, este domingo las calles aledañas a la Catedral de Saltillo cobraron vida con la verbena popular con motivo de la fiesta del Santo Cristo.
Lejos quedaron los efectos de la pandemia y hoy Saltillo volvió a vivir una de las fiestas patronales más grandes y más importantes de la ciudad.

La gente aprovecho para comer un buen platillo de enchiladas, unos tacos y antojitos mexicanos al salir de la misa mientras que los niños disfrutaron de los juegos mexicanos y otras atracciones.
Este lunes siete de agosto las calles deberán lucir despejadas y sin ningún puesto.







