El Banco de México informó que en agosto las remesas familiares registraron una caída anual de 8.3%, al sumar 5 mil 578 millones de dólares, con lo que se acumulan cinco meses consecutivos de retrocesos.
En términos reales, la disminución fue más pronunciada, con una contracción de 13.1% al descontar la inflación y el efecto de la apreciación del peso frente al dólar, lo que redujo la capacidad de compra de los hogares receptores.
De acuerdo con los datos oficiales, el número de transacciones descendió 7.2% al ubicarse en 13.9 millones, mientras que el envío promedio cayó 1.2% respecto al mismo mes de 2024, pasando de 407 a 402 dólares.
Por el contrario, las remesas en efectivo y especie registraron un promedio de 446 dólares, aunque representan una proporción mucho menor del total.
En el acumulado de enero a agosto, los envíos de connacionales alcanzaron 40 mil 467 millones de dólares, cifra inferior a los más de 43 mil millones registrados en igual periodo de 2024, lo que equivale a una reducción de 5.9%.
Banxico detalló que 99% de los flujos ingresaron a través de transferencias electrónicas, mientras que el resto se realizó en efectivo, especie o giros postales.
Especialistas de Banco Base señalaron que las redadas y deportaciones en Estados Unidos desincentivaron a la población migrante indocumentada a participar en el mercado laboral, lo que afectó directamente el flujo de remesas.






