Hace 12 años, Torreón vivió uno de los peores capítulos de su historia debido a la inseguridad que azotó este municipio, que por allá del 2012 lo posicionó como uno de los 5 más inseguros del mundo.
La dinámica económica y la calidad de vida de los torreonenses se vieron afectadas como nunca. Hubo muchos sucesos desafortunados que nadie en Torreón quisiera volver a vivir.
Por ello, la seguridad que hoy se tiene en Torreón y Coahuila es lo más preciado para los ciudadanos. Costó mucho recuperarla. Se desarrollaron muchas acciones entre los tres órdenes de gobierno y el sector empresarial para restablecer el orden. Se creó el Mando Único con el Ejército, se formaron grupos de reacción de la Policía Estatal y se instalaron consejos ciudadanos. Se estableció un modelo que poco a poco reinstauró la paz en La Laguna.
Después de conocer esta historia, resulta increíble la decisión que tomó hace unos días el alcalde de Torreón, Román Alberto Cepeda, al despedir del municipio a casi 100 elementos de reacción que se dedicaban a enfrentar los delitos de alto impacto, dejando vulnerable al municipio y abriendo una ventana para que la delincuencia organizada ingrese a Torreón.
Ante esta pésima y desafortunada decisión, hay dos versiones:
Una relacionada con que su jefe de la policía (con un largo historial de corrupción) tuvo diferencias con los mandos del Grupo de Reacción, esto combinado con un dejo de inestabilidad emocional que raya en la bipolaridad, donde el alcalde, así como un día dice o actúa de una manera, al día siguiente da marcha atrás en sus decisiones. Esto ha sido un patrón durante los últimos tres años, lo que ha llevado a tomar decisiones que han afectado y mermado su gobierno.
Otra versión, la más delicada, es que se dice que, a través de Pepe Ganem (conocido en La Laguna por tener relaciones tenebrosas), el alcalde negoció la plaza con la delincuencia y no quería tener ningún obstáculo para lograrlo. ¿Por qué un alcalde en sus cinco sentidos daría de baja al equipo que se encargaba de los delitos de alto impacto? Sobre todo en un momento en el que la inseguridad en el país y en estados vecinos está creciendo como una avalancha, mientras Coahuila se mantiene blindado como el tercer estado más seguro del país, como una isla de seguridad.
Esta decisión de Román Alberto, por cualquiera de las dos razones antes expuestas, es muy delicada. Este alcalde egocéntrico y bipolar puede ser recordado como quien inició la ruta para que la inseguridad regrese a la Perla de La Laguna. Con gobernantes irresponsables como este, todo puede pasar. Ya lo estamos viendo en muchos municipios del país. Dios quiera que esto nunca le pase a nuestro querido Torreón.
La única razón por la cual la gente votó por Román es porque supuestamente garantizaba una coordinación con el Estado y las Fuerzas Armadas para mantener la seguridad en Torreón. Está defraudando a los votantes con esta y otras acciones.







