Rusia.-  La capital ucraniana, Kiev, ha sido blanco del ataque más masivo de Rusia con drones y misiles desde el inicio de la invasión hace más de tres años. En las primeras horas de este 4 de julio, al menos 23 personas resultaron heridas y decenas de edificios quedaron dañados, tras una embestida que involucró más de 500 aeronaves no tripuladas.

Las sirenas antiaéreas, el zumbido de los drones kamikaze y el estruendo de las detonaciones de misiles y drones resonaron en Kiev desde la tarde del jueves hasta el amanecer de este viernes. La Fuerza Aérea ucraniana detalló que las fuerzas de Moscú lanzaron un total de 539 aeronaves no tripuladas y 11 misiles.

El ataque afectó seis de los diez distritos de Kiev. Entre las edificaciones golpeadas se encuentra la Embajada de Polonia. Las autoridades de la ciudad informaron que el asalto causó daños a aproximadamente 40 bloques de apartamentos, cinco escuelas y jardines de infancia, cafeterías y numerosos automóviles.

Este ataque a gran escala se produce después de que el jueves el presidente ruso, Vladimir Putin, sostuviera su sexta llamada con su homólogo de EE. UU., Donald Trump, quien se muestra cada vez más frustrado por la insistencia de Moscú en mantener la guerra.

En las últimas horas, el líder de la Casa Blanca y Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, tuvieron una comunicación telefónica en la que, según el mandatario ucraniano, ambos acordaron fortalecer las defensas aéreas de la nación invadida. Este nuevo y devastador ataque subraya la urgencia de dicho apoyo.