Ucrania.- Rusia lanzó un ataque aéreo sobre Kiev este miércoles, marcando el primer bombardeo de este tipo en 73 días, según informaron las autoridades ucranianas. El ataque incluyó una combinación de misiles balísticos, de crucero y drones, dirigidos a ocho regiones de Ucrania. Durante horas, las alarmas antiaéreas resonaron en la capital ucraniana, mientras las fuerzas ucranianas interceptaron parcialmente los ataques, derribando cuatro misiles y 37 drones, además de neutralizar otros con interferencias electrónicas. A pesar de los esfuerzos defensivos, los daños aún estaban siendo evaluados.

Simultáneamente, el Pentágono reportó que las tropas norcoreanas, que se habían desplegado en apoyo a Rusia, están combatiendo en la región de Kursk, en la frontera con Ucrania. Más de 10 mil soldados de Corea del Norte se encuentran en esa área, apoyando al Ejército ruso en sus esfuerzos por recuperar territorio perdido en una reciente incursión ucraniana. Este avance de las fuerzas ucranianas ha puesto en aprietos al Kremlin, lo que ha provocado el envío de refuerzos y el entrenamiento de los soldados norcoreanos en tácticas militares como el uso de drones y operaciones de infantería.

El Instituto para el Estudio de la Guerra ha señalado que Rusia ha concentrado alrededor de 50 mil soldados en Kursk para llevar a cabo una contraofensiva en la región, aunque el momento exacto de la operación aún no se conoce. La cooperación entre las fuerzas rusas y norcoreanas enfrenta varios retos, como la falta de interoperabilidad y las barreras idiomáticas, según el Pentágono. Este ataque aéreo y los movimientos de tropas en la zona fronteriza reflejan la intensificación del conflicto mientras ambas partes se preparan para futuros enfrentamientos.