Saltillo.- Debido a una mala administración por parte del director del Instituto Estatal del Deporte, Antonio Cepeda, el estadio Olímpico de Saltillo se encuentra en completo abandono.
La pista carece de tartán, porque no se le dio adecuado mantenimiento y toda es una plancha de cemento.
Lo más lamentable, son las gradas donde el 80 por ciento de las butacas se encuentran quebradas ante la falta de cuidado.

La administración de Antonio Cepeda ha sido mala, el estadio Olímpico es un claro ejemplo.
Al perecer las instalaciones fueron rentadas para un evento particular y masivo y sus condiciones representan un riesgo para la seguridad de los asistentes.
Basura, suciedad, un estado de abandono es la imagen que proyecta este estadio que ha sido escenario de eventos deportivos muy importantes.
Sin embargo, las condiciones actuales dan lastima, casi todas las butacas se encuentran quebradas y carcomidas por el paso del tiempo, del uso y falta de mantenimiento.
Sentarse en una silla representa un peligro para quienes las usen. Por ese motivo, las autoridades de Protección Civil no deben permitir el acceso al público y detener todo evento público o privado que este agendado por los riesgos que conlleva su condición actual.







