Saltillo.- En completo estado de ebriedad, un joven ignoró los consejos de sus amigos y decidió ponerse al volante para conducir rumbo a casa, sin embargo, fue víctima de su propia imprudencia y terminó chocando a gran velocidad contra la base de una luminaria, siendo llevado a un hospital debido a la gravedad de las lesiones que presentaba.
Alrededor de las 3:30 de la mañana, el afectado abandonó una fiesta en una palapa al sur de la ciudad y enfiló por el bulevar Emilio Arizpe de la Maza a bordo de su Chevrolet Aveo, sin escuchar los consejos de sus amigos que le pedían esperar a que pasaran un poco los efectos del alcohol.

Al momento de llegar a la curva detrás del residencial Hacienda El Refugio, el ebrio no pudo controlar el volante debido al fuerte impulso y terminó derrapando varios metros, subiendo al camellón central hasta golpear de manera violenta contra la base de una luminaria, provocando un apagón en el alumbrado público.
Otro grupo de jóvenes que pasaban por el lugar se detuvieron para intentar socorrer al lesionado, pero al ver que estaba atrapado dentro del coche dieron el aviso a los números de emergencia 911, lo que movilizó hasta el lugar una ambulancia y el camión de rescate urbano de la Cruz Roja para encargarse de la situación.

El joven se hallaba seminconsciente y desorientado debido al avanzado estado de ebriedad, logrando los rescatistas extraerlo del auto para llevarlo hasta el Hospital General, mientras que las autoridades de Tránsito se encargaron de asegurar el coche en un corralón para entregar el parte al Ministerio Público de Asuntos Viales.







