Saltillo.- Si bien las lluvias son de gran beneficio para sectores como el campo, existen hogares donde cada temporada se padece y donde las goteras y los escurrimientos son algo que incluso les quita el sueño.
La señora Lorena Gómez vive en la colonia Las Isabeles, al sur de la ciudad, en una pequeña vivienda construida con madera y con techos de lámina y hules, materiales que no impiden el ingreso del agua.

Doña Lorena vive con su esposo y su hijo, quienes se la pasan reacomodando los muebles sobretodo la cama para evitar que las goteras alcancen las cobijas mientras que con hules protegen su vivienda.
Frente a su casa se encuentran más viviendas, igual de madera y lamina. Ahí la situación se torna más difícil al estar ubicadas en lo alto y para bajar hay que hacerlo por estrechas veredas de tierra y lodo cuando llueve.

Laura Pacheco, vive con sus cuatro hijos, su esposo y otros familiares, en otra de estas casas.
Este martes durante la madrugada tuvieron que mover muebles, camas y sacar a la intemperie su ropa y juguetes que se mojaron con el agua que se infiltró.







