Saltillo.- Aunque quiso echarle la culpa de su desgracia a una supuesta falla mecánica, un testigo terminó por echar por los suelos la versión de un conductor quien tuvo que admitir que sufrió un accidente debido al exceso de velocidad y la falta de pericia.

Alrededor de las 11:20 de la noche, ya cuando se dirigía a casa, Roberto N, quien conducía un Ford Fiesta, enfiló rumbo al sur por la calle Luis González de León, donde a pesar de las marcadas curvas y el pavimento mojado decidió acelerar al ver que no venía algún otro coche.

Sin embargo, fue delante del fraccionamiento La Rosaleda donde el automovilista perdió el control del volante al pasar por un bordo y derrapar sobre un banco de grava, saliendo proyectado a mano derecha hasta subir a la banqueta y estrellarse contra un poste de concreto.

Aunque Roberto dijo que todo se debió a que explotó un neumático, el testimonio de un guardia de seguridad de un negocio cercano acabó por exponerlo ante las autoridades de Tránsito Municipal, por lo que tuvo que aceptar su responsabilidad y pagar por los daños ocasionados.