México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó este viernes en su conferencia matutina que la Fiscalía General de la República (FGR) tiene una orden de aprehensión vigente contra el boxeador Julio César Chávez Jr., quien fue detenido esta semana en Estados Unidos. El excampeón, hijo de la leyenda del boxeo Julio César Chávez, enfrenta acusaciones por tráfico de armas y delincuencia organizada.
Sheinbaum reconoció que no tenía conocimiento previo de la situación legal del deportista y fue informada por la FGR una vez que la noticia se hizo pública. «No, personalmente no tenía conocimiento. Ayer cuando salió la noticia nos comunicamos con la Fiscalía, y el fiscal me dijo que sí hay una orden de aprehensión en México», explicó la mandataria desde Palacio Nacional.
Julio César Chávez Jr., de 39 años, fue arrestado en Los Ángeles, California, por elementos del U.S. Marshals Service. Las autoridades estadounidenses lo señalaron por presuntamente haber presentado información falsa en su solicitud de residencia permanente y por supuestos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Según las autoridades norteamericanas, el hijo del icónico boxeador es considerado una «grave amenaza para la salud pública» y su caso forma parte de una investigación federal que lleva varios meses en curso. El deportista se encuentra actualmente bajo custodia en un centro de detención migratoria, y su proceso de deportación a México ya está en marcha.
Durante la conferencia de prensa, se cuestionó a la presidenta Sheinbaum sobre si el Gabinete de Seguridad tenía conocimiento de los supuestos nexos de Chávez Jr. con el Cártel de Sinaloa. La mandataria respondió: «El Gabinete de Seguridad nunca mencionó que tuviera vínculos con el Cártel. Lo que sí hay es una investigación de la FGR por delincuencia organizada».
También aclaró que la orden de aprehensión no fue ejecutada en México porque el boxeador pasaba la mayor parte del tiempo en Estados Unidos.
Se especula que su matrimonio con Frida Muñoz, ciudadana estadounidense y expareja de Édgar Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, habría activado las alertas en los servicios de inteligencia.
De acuerdo con las declaraciones oficiales, la FGR ya está en contacto con las autoridades estadounidenses para agilizar su deportación, que en la práctica equivaldrá a una extradición para ser juzgado en territorio mexicano.
El proceso podría tomar solo unos días, y una vez en México, el hijo del ídolo del boxeo deberá responder ante las acusaciones formales por delincuencia organizada y tráfico de armas, delitos que podrían alcanzar penas elevadas si se le encuentra culpable.







