México.- En el marco de los eventos «Mujeres del Maíz», la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y la exsenadora y activista Jesusa Rodríguez destacaron la urgencia de saldar la deuda histórica con las mujeres indígenas, quienes han enfrentado una triple discriminación en México.

Jesusa Rodríguez calificó la decisión de dedicar el primer año de gobierno a este sector como un «acto de justicia histórica» que reconoce siglos de racismo, clasismo y exclusión, incluso por hablar una lengua materna.

Desde Palacio Nacional, la presidenta Sheinbaum coincidió en que las mujeres indígenas han enfrentado las mayores barreras sociales. Recordó una encuesta de su administración en la CDMX que indicaba la prioridad de la discriminación: primero por ser indígena, luego por el color de piel y, finalmente, por ser mujer.

La mandataria enfatizó que esta triple condición las convierte en las más discriminadas del país y destacó su papel central en la preservación de las 68 lenguas originarias y la cultura de sus pueblos.

Relectura Histórica: La Inteligencia de Malintzin
La presidenta Sheinbaum hizo un llamado a revisar críticamente la figura de Malintzin, históricamente señalada como traidora por la narrativa colonial.

Sheinbaum explicó que esta visión ignora que Malintzin fue una mujer esclavizada, usada como intérprete en un contexto de dominación militar.

“Esta interpretación sesgada invisibilizó su inteligencia, su habilidad lingüística y su capacidad de sobrevivir en un entorno extremadamente adverso,” afirmó la Presidenta, invitando a superar la mirada que la reduce a un símbolo negativo y que niega la grandeza de los pueblos originarios.

La Voz de las Mujeres Indígenas Hoy
En la conferencia matutina, la artista otomí Marisela González González ofreció un mensaje en su lengua originaria, celebrando que el proyecto de gobierno represente orgullo y reivindicación.

González afirmó que la figura de Malintzin se ha convertido en una inspiración para las mujeres que enfrentan violencia, recordando que su historia demuestra que una mujer indígena puede liberarse de la esclavitud y transformar su destino con ingenio y valentía.

La artista concluyó que los pueblos originarios se han convertido en una voz que ya no permitirá ser silenciada, exigiendo reconocimiento, dignidad y presencia en la vida pública del país.