Estados Unidos.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un cambio significativo en la estrategia antidrogas de su país, asegurando que las Fuerzas Armadas “empezarán muy pronto” a detener a narcotraficantes venezolanos por tierra.
Trump justificó la ampliación del operativo señalando que las operaciones marítimas han sido tan efectivas que han obligado a los grupos criminales a cambiar su modus operandi.
“El 85% del tráfico por mar” ha sido detenido y se han destruido más de veinte embarcaciones vinculadas con estas redes. «Los grupos delictivos ya no quieren entregar las drogas por mar,” afirmó el mandatario.
El presidente insistió en que las organizaciones venezolanas “siguen enviando veneno a nuestro país” y sostuvo que detener a los responsables “por tierra es más fácil”. Aunque no ofreció detalles sobre la modalidad de estas acciones militares terrestres, aseguró que comenzarán “muy pronto”.
Operativo Militar Masivo en el Caribe
Desde el 1 de septiembre, la presencia militar estadounidense en el Caribe se encuentra en su nivel más alto, liderada por el portaviones USS Gerald R. Ford. La operación incluye más de una decena de buques, aviones de combate y 12, 000 efectivos, logrando avances significativos en la interrupción del tráfico marítimo.
El presidente Trump también reveló que evalúa la posibilidad de acciones adicionales, incluso contra la infraestructura venezolana o el propio Nicolás Maduro, aunque aún no ha tomado una decisión definitiva.
Venezuela: Entre la Tensión Diplomática y la Crisis Aérea
Días antes del anuncio de Trump, el fiscal general del régimen venezolano, Tarek William Saab, declaró que una posible conversación con el presidente estadounidense sería “bienvenida”, aunque acusó a Washington de manipular el discurso para justificar presiones.
Paralelamente, el régimen de Maduro intensificó la crisis aérea al revocar las concesiones de vuelo a importantes aerolíneas internacionales como Iberia, Avianca, Latam Colombia, Turkish Airlines, TAP y Gol.
De acuerdo con el INAC, estas compañías se habrían “sumado a acciones de terrorismo de Estado” al suspender sus operaciones siguiendo una advertencia de la FAA sobre riesgos al sobrevolar la región. El dirigente Diosdado Cabello sentenció la posición del régimen:
“Si en 48 horas no reanudan los vuelos, no los reanuden más”, defendiendo que Venezuela ejerce “plena soberanía” sobre su espacio aéreo y que ninguna aerolínea internacional debe modificar itinerarios por presiones externas.
El régimen refuerza así su narrativa oficial de resistencia frente a decisiones tomadas fuera del país.







