México.- En un movimiento de corrección política clave, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró este miércoles que el Programa de Resultados Preliminares (PREP) no será eliminado en su propuesta de reforma electoral. Esta declaración rectifica lo dicho la semana pasada por la Secretaría de Gobernación y responde a las preocupaciones sobre el vacío informativo que generaría la ausencia de datos oficiales la noche de la elección.

Al presentar el “Decálogo por la Democracia”, la mandataria aclaró que la reforma constitucional no contempla tocar el PREP, sino agilizar los cómputos distritales para que inicien el mismo domingo de la jornada electoral y no hasta el miércoles siguiente, como ocurre actualmente.

El origen de la controversia
La confusión inició en Palacio Nacional cuando la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, afirmó categóricamente que el PREP desaparecería para dar paso directo a resultados oficiales.

Esta postura fue defendida inicialmente por la propia Sheinbaum durante su gira en Mazatlán, donde sostuvo que la propuesta estaba «bien analizada» y no era una «ocurrencia». Sin embargo, la advertencia de la consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, fue determinante:

“Lo que no puede suceder es que México no tenga información el mismo día. El PREP ya es un haber de la población mexicana”, sentenció Taddei al cuestionar el vacío informativo que dejaría la reforma.

Una «victoria» política y el posible «Plan B»
Ante los cuestionamientos sobre si este ajuste representa un paso atrás, Sheinbaum rechazó que la posible no aprobación de la reforma sea vista como una derrota. “Para mí es una victoria porque estoy presentando una propuesta que me pidió la gente”, manifestó, trasladando la responsabilidad de la aprobación final al Congreso de la Unión.

Además, la titular del Ejecutivo admitió por primera vez que ya cuenta con un «Plan B» en caso de que su iniciativa sea rechazada por los legisladores, aunque pidió cautela: “Sí lo tengo, pero ya sería después, no nos adelantemos”.