Brasil.- Una mujer de 57 años asesinó de una puñalada en el pecho a su exyerno después de que este atacara a su hija con un objeto contundente, sin importar que la joven cargara a su bebé de 8 meses. El incidente, ocurrido el domingo 27 de julio en una localidad costera de Brasil, ha generado conmoción y un debate sobre la legítima defensa.
Felipe Catanio de Araujo, de 32 años, acudió a la casa de las mujeres en el barrio de Muquicaba, Guarapari, con intenciones hostiles. El ahora occiso, que llegó en una bicicleta de reparto y con una manopla (bóxer) en la mano, amenazó a las mujeres con un arma blanca.
El crimen se desarrolló a plena luz del día, alrededor de las 15:40 horas, aunque el abogado de la suegra asegura que el repartidor llevaba horas en el lugar con una actitud agresiva. La hija de la agresora, una estudiante de enfermería diez años menor que Catanio, salió con su hijo de 8 meses en brazos para pedirle que se fuera, pues ella no quería continuar la relación. Sin embargo, Catanio la golpeó en el brazo, causándole una herida que requirió puntos de sutura.
En ese momento, la madre de la joven, armada con un cuchillo de cocina, intervino. Primero, intentó pinchar la llanta de la bicicleta de Catanio. En respuesta, el hombre la pateó en el rostro y la tiró al piso. La mujer se levantó y persiguió a Catanio, quien ya había tomado su bicicleta para irse pero regresó para continuar la discusión. Fue en ese instante cuando la suegra lanzó una puñalada directa al pecho del atacante, quien se tambaleó y cayó unos 10 metros más adelante, cubierto de sangre, según testigos.
«El hombre puso su mano sobre su pecho tras recibir la puñalada, se tambaleó y cayó unos 10 metros más adelante», relató un testigo anónimo.
La mujer, cuyo nombre fue reservado por las autoridades, se entregó en la comisaría de la Policía Civil. Tras pasar seis horas testificando, fue puesta en libertad.
El abogado de la mujer, Lucas Neto, argumentó que su clienta actuó en legítima defensa. «Ella reaccionó a una agresión que había ocurrido y que seguiría ocurriendo. Entonces la defensa entiende que si ella no hiciera eso allí, hoy quien estaría muerta sería la hija, el nieto o ella. Está muy conmocionada, tiene un sentimiento de culpa, es una señora que nunca ha estado involucrada en ningún delito, nunca había estado en una estación de policía», declaró Neto al medio O Globo.
La joven había intentado terminar la relación con Catanio, lo que, según el abogado, habría desencadenado la agresión.







