Estados Unidos.- El gobierno de Estados Unidos ordenó detener la perforación de nuevos pozos de agua destinados a la construcción del muro fronterizo en Nuevo México, luego de que productores ganaderos alertaran sobre el posible impacto en los acuíferos de la región, afectados por la sequía. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) confirmó la medida, mientras que autoridades estatales informaron que al menos ocho pozos fueron perforados sin los permisos correspondientes. La suspensión aplica únicamente a nuevas perforaciones y no detiene las obras del muro.
La decisión se produce en medio del impulso del gobierno de Donald Trump para ampliar la infraestructura fronteriza en California, Arizona, Nuevo México y Texas. El agua extraída es utilizada para la fabricación de concreto, la construcción de caminos y el control del polvo, pero los rancheros advierten que un uso intensivo del recurso podría comprometer el abastecimiento de los pozos que mantienen al ganado. Uno de los productores afectados aseguró que un pozo industrial tendría capacidad para extraer más de mil litros por minuto, muy por encima del rendimiento de los pozos utilizados en los ranchos.
La CBP indicó que trabajará junto con el gobierno de Nuevo México y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos para definir una estrategia de abastecimiento que no afecte a los propietarios de la zona. Sin embargo, aún no se ha precisado si los pozos ya perforados podrán seguir utilizándose. Mientras tanto, el caso también ha adquirido un matiz político en la campaña legislativa, con candidatos de ambos partidos atribuyéndose las gestiones que derivaron en la suspensión temporal de nuevas perforaciones.







