Sydney, Australia.- Un tiroteo masivo sacudió el domingo por la tarde la famosa Bondi Beach, en Sydney, Australia, cuando dos hombres abrieron fuego contra personas que participaban en una celebración de Hanukkah, la festividad judía de las luces. 

La policía de Nueva Gales del Sur calificó el suceso como un acto terrorista, señalando que el ataque estaba dirigido contra la comunidad judía reunida en el evento organizado junto a la playa. Según informes oficiales, dos hombres armados dispararon desde una estructura elevada cerca de la zona donde se congregaban cientos de asistentes poco antes de las 19:00 horas locales, generando pánico en la multitud.

Las autoridades confirmaron que al menos 16 personas murieron, entre ellas un niño, y decenas resultaron heridas, con varios casos graves, incluidos agentes de policías que respondieron al ataque.

Los presuntos agresores, identificados por medios como un padre de alrededor de 50 años y su hijo de 24, fueron enfrentados por la policía: el hombre mayor fue abatido en el lugar, mientras que el joven fue detenido en estado crítico.

Durante las investigaciones, la policía también halló armas y artefactos explosivos improvisados vinculados a los atacantes, aunque estos no llegaron a activarse. 

El primer ministro australiano, Anthony Albanese, y otros líderes nacionales y extranjeros han condenado el hecho, subrayando la necesidad de mantener la seguridad comunitaria y combatir el odio.