El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, aseguró que la situación en la entidad es de tranquilidad, tras los hechos violentos registrados el jueves 29 de agosto en Culiacán.

«Está tranquilo, está tranquilo Sinaloa (…) Fue un incidente pero no tiene más consecuencias», afirmó este viernes al llegar a Palacio Nacional en la Ciudad de México para reunirse con el presidente Andrés Manuel López Obrador y los gobernadores de Morena y aliados.

El mandatario estatal calificó los incidentes como un «encuentro fortuito» entre una patrulla del Ejército y un vehículo ocupado por personas armadas, y destacó que no tuvieron mayores consecuencias.

Durante la jornada del jueves, se reportaron bloqueos, enfrentamientos y la quema de vehículos en distintas zonas de Culiacán, lo que generó preocupación entre la población; sin embargo, Rocha Moya subrayó que el estado se encuentra en calma y que los incidentes no escalaron a un conflicto mayor.

Asimismo, el gobernador de Sinaloa aclaró que los rumores sobre la posible detención de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, hijo de Joaquín «Chapo» Guzmán, carecen de fundamento.

Rubén rocha también indicó que, en caso de ser llamado a declarar sobre otros asuntos, como el asesinato del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén Ojeda, y el caso de Ismael «El Mayo» Zambada, estará dispuesto a colaborar con las autoridades.