Saltillo, Coah.- Tras haber marchado de Monclova a Saltillo en reclamo al Gobierno federal y denunciar tres años de omisiones ante la crisis económica provocada por la quiebra de Altos Hornos de México (AHMSA), trabajadores continúan su calvario rumbo a la Ciudad de México, donde buscan una respuesta definitiva a sus demandas laborales y sociales.

Los manifestantes insisten en que la situación ha rebasado cualquier límite de resistencia, pues más de diez mil trabajadores y sus familias han resultado afectados desde el cese de operaciones de la siderúrgica, cuyo colapso, afirman, fue orquestado por el empresario Alonso Ancira y su pleito con el expresidente Manuel López Obrador.

De acuerdo con su pliego petitorio, señalan que la crisis no solo significó la pérdida total de sus salarios y prestaciones, sino también un impacto profundo a la economía regional de Monclova, dependiente históricamente de la actividad industrial de AHMSA. Añaden que la falta de atención del Gobierno federal durante este periodo ha agravado la situación y profundizado la vulnerabilidad económica de miles de coahuilenses.

Los trabajadores demandan ocho acciones concretas y urgentes por parte de autoridades federales y de las instituciones involucradas en el proceso de quiebra, entre los cuales exigen la responsabilidad del Gobierno federal en el pago de salarios y percepciones suspendidas, con el compromiso de recuperar esos recursos mediante la venta de AHMSA.

Además de suspender la venta de activos de AHMSA por parte del síndico Víctor Manuel Aguilera, responsable del proceso de quiebra. Y que detenga los pagos millonarios autorizados por el síndico a personal catalogado como “esencial”.

También establecen que se dé una revaloración de los expedientes de trabajadores a quienes se les negó previamente la pensión por desgaste físico, y que el IMSS entregue por escrito las negativas de pensión, especificando los motivos detallados.

Los trabajadores enfatizaron que su movilización no se detendrá hasta recibir una respuesta clara de las autoridades federales. “Estamos decididos a exigir un trato digno y el respeto íntegro a nuestros derechos laborales”, señalaron.

Tras su llegada a Saltillo, anunciaron que emplazarán ahora una marcha masiva hacia la Ciudad de México, con la finalidad de colocar su exigencia directamente ante las instancias nacionales responsables de atender la crisis que enfrenta la siderúrgica y su plantilla laboral.