Brasil.- Un avión de la compañía Voepass, que transportaba 61 personas, se estrelló este viernes en una zona residencial de Vinhedo, a solo 78 kilómetros de su destino final en el aeropuerto de Guarulhos, en Sao Paulo. La aeronave, un ATR-72 de fabricación franco-italiana, había partido de Cascavel, en el estado de Paraná, para cubrir una distancia de 734 kilómetros. Lamentablemente, no hubo sobrevivientes entre los 57 pasajeros y cuatro tripulantes a bordo, quienes murieron en el impacto. Las autoridades locales, incluidas las de la alcaldía de Valinhos, confirmaron que no se registraron víctimas en tierra.

El accidente, el más grave en Brasil desde 2007, cuando 199 personas fallecieron en un vuelo de TAM, dejó conmocionada a la nación. Videos compartidos en redes sociales muestran el avión girando fuera de control antes de precipitarse en picada y estrellarse en el patio de una casa, desatando un incendio. Entre los pasajeros había médicos que se dirigían a un congreso de oncología. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva expresó su pesar por la tragedia, mientras que las autoridades anunciaron que la caja negra del avión ha sido recuperada y se espera que aporte datos cruciales para determinar las causas del siniestro.

Testigos locales relataron que la aeronave parecía estar en una espiral horizontal antes de caer del cielo. ATR, el fabricante del avión, aseguró estar «plenamente comprometido» con la investigación para esclarecer los motivos de la caída. Este suceso ha dejado a la nación en duelo, mientras se llevan a cabo las labores de recuperación y análisis en el lugar del accidente.