Estados Unidos.– Estados Unidos vive un nuevo episodio de tensión luego de que el presidente Donald Trump instruyó el despliegue de tropas en Portland, Oregón, una medida que amplía el uso de las fuerzas armadas dentro del país. La decisión surge tras varios días de manifestaciones frente a un centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en un contexto donde el mandatario republicano ha catalogado al movimiento Antifa como grupo terrorista.

La situación en la ciudad del noroeste coincide con un ambiente de violencia que alcanzó a otros puntos del país. Esta misma semana, un ataque armado contra instalaciones de ICE en Dallas, Texas, dejó un inmigrante muerto y dos heridos. En el lugar, agentes del FBI hallaron un cartucho con la leyenda “ANTI-ICE”, lo que reforzó la narrativa oficial sobre la creciente hostilidad hacia las autoridades migratorias.

Portland, donde se originó el grupo Rose City Antifa, había sido señalada como uno de los posibles destinos de tropas federales, junto a urbes como Chicago, San Francisco, Nueva Orleans, Baltimore y St. Louis, todas bajo administraciones demócratas. El despliegue ordenado por Trump ha generado críticas locales, pero avanza bajo el argumento de garantizar seguridad en instalaciones federales consideradas en riesgo.