Estados Unidos.- Durante su campaña, Donald Trump prometió implementar deportaciones masivas utilizando al Ejército, incluso recurriendo a la Ley de Enemigos Extranjeros a través de una operación conocida como «Operación Aurora». A pesar de enfrentar restricciones en estados demócratas, su administración podría ordenar a la Guardia Nacional de los estados republicanos colaborar en la logística de retención y movilización de inmigrantes. Esta estrategia busca agilizar la expulsión de no ciudadanos mediante un apoyo ampliado a nivel estatal.

El exfuncionario federal, quien participó en una llamada con líderes migratorios, destacó que la mayoría de los congresistas republicanos brindaría respaldo a las acciones migratorias de Trump. Además, señaló que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) contaría con los recursos necesarios para financiar el programa de deportaciones. El papel principal de la Guardia Nacional, según el exfuncionario, sería el de apoyar en la logística de movilización de detenidos, sin involucrarse directamente en las redadas.

El uso de la Guardia Nacional en estados demócratas podría generar tensiones políticas. Expertos en inmigración sugieren que la administración de Trump podría presionar a los gobernadores demócratas para que cooperen, aunque sin necesidad de invocar una intervención militar directa. Esta situación podría abrir un escenario de confrontación política, donde los gobernadores de estados como Maryland se verían obligados a tomar una postura sobre su colaboración con los gobiernos republicanos, generando potencialmente conflictos y controversias.