Donald Trump partió este viernes rumbo a Roma para asistir al funeral del papa Francisco, en lo que representa su primer viaje internacional desde el inicio de su segundo mandato como presidente de Estados Unidos.
Asimismo, el mandatario estadounidense afirmó que aprovechará su visita para reunirse con varios líderes mundiales.
El pontífice argentino, quien falleció el lunes a los 88 años, será sepultado este sábado en la Basílica de Santa María la Mayor. Las ceremonias fúnebres se realizarán en la Plaza de San Pedro y se espera la asistencia de más de 130 delegaciones internacionales, incluyendo líderes como Volodímir Zelensky, Javier Milei y el príncipe Guillermo.
Durante los últimos tres días, miles de fieles han desfilado por la Basílica de San Pedro para despedirse del papa Francisco. Se estima la presencia de 200 mil personas durante la misa de este sábado 26 de abril y un total de 2 millones de personas siguiendo la ceremonia en los alrededores.

El último discurso público del sumo pontífice, dado un día antes de morir, fue un llamado a la unidad y a la defensa de los migrantes, un mensaje que contrastó fuertemente con las declaraciones que Trump publicó ese mismo día cargadas de insultos a sus adversarios políticos.
La relación entre Trump y el papa Francisco estuvo marcada por desacuerdos desde el inicio. En 2016, el pontífice criticó duramente la idea de construir muros para frenar la migración, calificándola de “no cristiana”, lo que provocó una respuesta airada del entonces candidato republicano.
A pesar de estas diferencias, Trump mantiene una base sólida de apoyo entre los católicos estadounidenses, incluidos varios obispos conservadores.







