Italia.- La muerte del papa Francisco marca un momento decisivo para la Iglesia católica, que se enfrenta ahora al complejo proceso de seleccionar a su nuevo líder espiritual y político. Mientras se organizan los preparativos para el cónclave, expertos en temas vaticanos y medios internacionales señalan a varios cardenales como principales contendientes, cada uno con posturas que podrían moldear profundamente el futuro de la fe cristiana. La decisión de los cardenales se verá influida por factores globales como las tensiones sociales, el cambio climático y la geopolítica internacional.

Según un análisis de la Central de Datos e Inteligencia Artificial MilenIA, el africano Robert Sarah encabeza las preferencias como posible sucesor. El cardenal guineano, conocido por su defensa firme del catolicismo tradicional, representa la opción favorita del ala conservadora, que ha cobrado fuerza con el regreso de Donald Trump al poder y el avance de la derecha en Europa. En contraste, figuras como el filipino Luis Antonio Tagle, considerado «el Papa de Asia», y el italiano Pietro Parolin, de perfil diplomático y reformista, son vistos como alternativas que podrían continuar con el legado aperturista de Francisco.

La contienda también incluye a cardenales como Matteo Zuppi, cercano a comunidades marginadas y defensor de reformas, y Jean-Marc Aveline, arzobispo de Marsella, reconocido por su enfoque en la inmigración y el diálogo interreligioso. Aunque el proceso es altamente reservado, las herramientas de inteligencia artificial y el análisis geopolítico coinciden en que el perfil del próximo Papa dependerá de si la Iglesia opta por reafirmar su tradición conservadora o seguir adaptándose a los desafíos del mundo contemporáneo.