Ciudad de México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó como idónea para la estabilidad de Sinaloa la separación del cargo efectuada por el mandatario Rubén Rocha. La mandataria puntualizó que dicha solicitud respondió de manera estricta a una determinación individual del funcionario.
Asimismo, aclaró que no ha sostenido comunicación con él desde su permiso inicial presentado el pasado 21 de agosto, descartando simultáneamente cualquier repercusión negativa directa hacia el movimiento político de la Transformación.
Desde la Secretaría de Gobernación y las estructuras del partido oficialista se distanció la postura gubernamental del retorno de Rocha. A través de plataformas digitales, Sheinbaum enfatizó que el servicio público debe anteponer el bienestar nacional frente a pretensiones particulares.
Diversos gobernadores afines manifestaron su apoyo a la titular del Ejecutivo, haciendo un llamado a la cordura institucional y recalcando que ningún representante debe tomar determinaciones unilaterales fuera del margen legal establecido.
El posicionamiento de los mandatarios estatales integrados a la bancada oficialista subrayó la necesidad de conducirse bajo criterios éticos e institucionales. Según la postura vertida, las actuaciones facciosas contrarían las bases ideológicas de la coalición gobernante.
Mientras tanto, desde la oposición, integrantes del Partido Acción Nacional insistieron en la apremiante apertura de un procedimiento de juicio político contra el gobernante sinaloense, fundamentado en las acusaciones emitidas por autoridades estadounidenses referentes a probables nexos delictivos.







