Saltullo, Coah.- El segundo semestre del año representa uno de los periodos más complicados para los pequeños comerciantes, especialmente para quienes ofrecen sus productos en los mercados rodantes. De acuerdo con vendedores del sector, las ventas comienzan a disminuir una vez que concluye la temporada de graduaciones y la situación se prolonga durante las vacaciones de verano.
A esta baja en la actividad comercial se suman los gastos que enfrentan las familias por el regreso a clases, principalmente la compra de útiles escolares, lo que reduce aún más el consumo en este tipo de establecimientos. Los oferentes señalan que esta combinación de factores afecta de manera importante sus ingresos.
Como consecuencia de estas dificultades, se estima que cada año alrededor del 30 por ciento de los comerciantes que laboran en las calles opta por abandonar esta actividad y buscar otras fuentes de empleo, al considerar que las ganancias ya no son suficientes para mantenerse en el comercio informal.








