Ciudad de México.- Tras la revelación de una demanda por graves acusaciones de abuso sexual en su contra, Vince McMahon, el destacado fundador de la WWE, anunció su renuncia al cargo el viernes.
McMahon, reconocido por erigir un imperio marcado por escándalos y desafíos, comunicó su dimisión como director ejecutivo de TKO, la empresa matriz de la WWE, un día después de que surgiera la controversia.
«Por respeto a la WWE Universe, al excepcional negocio de TKO y a todos los involucrados, he decidido renunciar a mi cargo ejecutivo y a la junta directiva de TKO, con efecto inmediato», expresó McMahon en un comunicado.
El escándalo se desató cuando Janel Grant, ex empleada de la WWE, presentó una demanda en Connecticut acusando a McMahon de obligarla a mantener relaciones sexuales para conservar su empleo. La demanda incluye afirmaciones perturbadoras, como el presunto tráfico de Grant por parte de McMahon, ofreciéndola como objeto sexual a terceros, incluido un luchador destacado. Además, se alega que McMahon, de 78 años, compartió material pornográfico de Grant con otros hombres, incluidos empleados de la WWE.
Según la demanda, McMahon y John Laurinaitis, un ex empleado de la WWE, agredieron sexualmente a Grant en 2021 en las instalaciones de la empresa. La mujer, que trabajaba en los departamentos legal y de talento, afirma haber sido retenida contra su voluntad mientras suplicaba ser liberada. Laurinaitis también enfrenta una demanda por estos hechos.
La demanda contra McMahon se presentó poco después de importantes noticias comerciales para la WWE, como un lucrativo contrato con Netflix por 10 años y más de $5 mil millones para la exclusividad de «WWE Raw», así como la incorporación de Dwayne «The Rock» Johnson a la junta directiva mediante una inversión de $30 millones en acciones.
McMahon ha negado las acusaciones y planea defenderse enérgicamente: «Reitero que las acusaciones de la Sra. Grant están llenas de mentiras y son una distorsión vengativa de la verdad».
La abogada de Grant ha declarado que la demanda busca evitar nuevas víctimas y responsabilizar a McMahon por su conducta. Según ESPN, McMahon y Grant vivían en el mismo edificio, y McMahon le ofreció un trabajo en la WWE en 2019 después del fallecimiento de sus padres, pero ella descubrió que el puesto requería relaciones físicas con él y otros empleados.







